martes, 21 de octubre de 2014

Alegre de vivir...

Hoy, encontré este párrafo de algún poema que escribí en el 2007, un tiempo después de haber llegado a Bogotá, cuando comenzaba a darle impulso a mis pensamientos, a mi creatividad, a mis sueños… con ganas de darle un giro la vida que llevaba para rehacerla de una mejor forma. Hoy, cuando han pasado ya 7 años, me siento feliz de haber decidido cambiar, dejándome llevar por la magia de los sentimientos, de las fantasías, y la alegría de disfrutar cada camino que he decidido tomar.

(…) Mi error no fue haber existido,
fue no haber existido a tiempo,
fue no haber vivido en el tiempo,
fue no haber aprovechado el tiempo en mi existencia…

Cuando escribí este párrafo pensaba que mi existencia era un error, que mi vida parecía no tener ningún sentido. La ira, la desdicha, la amargura comienzan a crear códigos en nuestras mentes que nos invaden de terror, de pánico al tener que afrontar una vida que pareciera muy difícil por las dificultades que se nos presentan cada día. Los temores, el rechazo, la timidez, hacen que lo más fácil sea dejar de intentarlo y esconderse detrás de la melancolía. 

El único error sería no intentar que las cosas fueran distintas.

Cuando por fin llega el día en que te das cuenta de la magia que esconden las personas, la naturaleza, tu energía interna y lo que puedes llegar a hacer con tu imaginación, das un vuelco a tus hábitos destructivos y actitudes de reproche y aprendes a vivir contemplando la profunda belleza de cada cosa. Vives dulcemente, respetando al prójimo, percatándote de no hacer daño, de trabajar cada día sobre la dureza de tu corazón.

Decidí entonces introducir las palabras alma, espíritu y amor a mi vocabulario. Le presenté la meditación a mi mente, encontré en el cielo una fuente de inspiración, comencé a disfrutar las frases sabias, acudí al mar para ahogarme en sus lazos, dejé que el sol tocara mi piel, me aproveché de las rosas para que me dieran su aroma, me escondí en su pecho cuando necesitaba cariño, saludé a las estrellas cuando me observaban, le hablé al silencio cuando me escuchaba, hice un pacto con mis malos recuerdos, y salí a dar un paseo cuando la soledad se anunciaba a mi puerta.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Confianza

Hay palabras que, pareciera, reúnen todos los aspectos involucrados en nuestras vidas cuando intentamos definirlas.

Cuando pienso en la palabra confianza, y en las tantas veces y contextos bajo los cuales la he usado, parece que mi espíritu y mi entendimiento estuvieran en deuda con ella.

¿Qué es la confianza? ¿Cuándo logramos crear confianza en alguien? ¿Cuándo podemos tener confianza en nosotros mismos? ¿Qué implica confiar y qué tan fácil es?

Estudiando algunas definiciones y siguiendo aquellas emociones que nacen cuando pienso en esta palabra, puedo decir que la confianza es la seguridad y familiaridad que imprimimos en alguien o algo.

Seguridad y familiaridad. ¿Qué tan familiar nos resulta una persona, por ejemplo, para sentirnos seguros a su lado y poder confiar en ella? ¿Cuántas veces les ha sucedido que, acabando de conocer a una persona, sienten que les es familiar, que la conocen del pasado, e inevitablemente nace cierta confianza, en donde sienten que es más fácil ser sincero, libre y actuar de una forma natural y despreocupada?... Pero, ¿cuánta suerte se necesita para serle familiar a alguien o, por su carisma, crear cierta seguridad frente a cualquier persona?.

La confianza, entonces,  no solo se establece al sentir familiaridad o seguridad. También, la confianza puede esbozarse en función de las acciones y del comportamiento habitual de una persona. La confianza representa solidez, esto es, solidez emocional, cognitiva y sensitiva. Por el contrario, la desconfianza, duda,  incertidumbre e  inseguridad, nos paraliza ante cualquier posibilidad de seguir avanzando en cualquier aspecto de nuestras vidas.


Parece que todo se arma y se desarma en esta palabra. Que nuestra energía ronda alrededor de la confianza. Que nuestras emociones, nuestro equilibrio, depende de cómo percibimos esta confianza y qué tanta importancia le damos a esta en el día a día...

Diciembre 04.

lunes, 11 de noviembre de 2013

La cooperación y el mundo de hoy

El mundo de hoy se caracteriza por ser un mundo en crisis: económica, financiera, ambiental y social. Es un mundo en donde se ha incrementado el riesgo.
La cooperación internacional tiene una lenta capacidad de adaptación al esquema cambiante y a las dinámicas socioeconómicas del mundo actual.
Dentro de este proceso de adaptación, se ha decidido evaluar el esquema de cooperación pasando a alinearse con los sistemas nacionales y focalizadose en el logro de resultados. Se pasa de evaluar la eficacia de la ayuda por la eficacia del desarrollo. ¿Quiénes son los oferentes y quiénes los receptores del desarrollo?. ¿Sigue existiento un conjunto de paises que, por cuestión de principios tienen que donar o ayudar a otros?.
Con la aparición de múltiples actores de cooperación y la inmersión de la cooperación sur-sur y la cooperación descentralizada, que genera otras dinámicas de solidaridad y beneficio mutuo, se reconfigura el esquema de desarrollo ahora existente.
¿Qué papel juega Estados Unidos en el esquema de desarrollo actual? Las potencias del siglo XXI han cambiado. Actualmente, los paises que tradicionalmente habían tenido una marcada influencia sobre el sistema internacional no son necesariamente lo más dinámicos. ¿Qué pasa con China, India y Brasil?, ¿siguen siendo solamente grandes extensiones territoriales? ¿cuáles son los paises que lideran actuamente la cooperación internacional?.
Urbanización, migración, crecimiento poblacional, crisis de empleo, desigualdad, contaminación... son palabras cada vez más usuales en el vocabulario de la cooperación. ¿Dónde ponemos todo esto? ¿Cómo podemos influir sobre estos cambios?
Vivimos en un mundo interdependiente; vinculado a respuestas colectivas. Existen disfuncionalidades a escala mundial. No obstante, las respuestas a estas disfuncionalidades siguen basandose en un modelo tradicional: distribución de riqueza, ayuda vertical, participación restringida... La cooperación internacional necesita cambiar de paradigma y centrarse en un modelo operativo más eficiente.
Trabajo en red, asociación, intercambio de conocimientos, transferencia de tecnología, atención primaria y territorialización del desarrollo son nuevos conceptos que toman mayor fuerza y que entran a reemplazar términos ambiguos de la cooperación. ¿Qué tipo de cooperación necesitan nuestras urgencias globales? ¿qué tipo de cooperación se adapta más facilmente al riesgo?

jueves, 12 de septiembre de 2013

Tiffany & co abrirá sus puertas en Bogotá

Para que las empresas sean competitivas no basta con que tengan buenos productos o servicios. El éxito de cualquier marca depende de múltiples factores. Día a día empresas como Zara, Starbucks, Adidas o Mc Donald’s crean estrategias para la localización de nuevas tiendas, el manejo sistematizado de consumidores, la difusión de publicidad, pero sobretodo, para asegurar un posicionamiento local e internacional.

Cuando viajamos como turistas, muchos de los recuerdos que nos quedan de las ciudades son sus grandes avenidas y centros de comercio. Es común escuchar acerca del alto impacto visual que generan corredores como la Quinta Avenida en Nueva York,  Causeway Bay en Hong Kong o los Campos Eliseos en París. Este impacto se debe al efecto que causa en nosotros encontrar en un único espacio los nombres, logos y colores que durante años hemos visto en los medios. Surge entonces un impulso por entrar a cada almacén y conocer eso que nos han venido ofreciendo desde siempre. Productos a veces inalcanzables para muchos, pero que se han ido convirtiendo en parte de nuestros ideales.

Marcas como Chanel, Dior o Prada son referentes mundiales en moda  e innovación y, con seguridad, las ciudades más grandes del mundo tienen ya una sucursal de estas marcas en sus más importantes centros comerciales. Cuando las empresas que tienen el poder de la exclusividad tratan de aprovecharlo, casi siempre se unen a otras marcas en localizaciones estratégicas para conformar grandes nodos donde miles de usuarios confluyen e invierten enormes cantidades dinero.

En Bogotá, el Centro Comercial Andino ha sido uno de estos nodos comerciales en los últimos 30 años, en donde se han dado cita las marcas más exclusivas del mercado local e internacional. En este Centro convergen tendencias que, sumadas a las dinámicas de la Zona T, hacen de este punto uno de los referentes turísticos más reconocidos de Colombia.

No en vano a esta trayectoria, la empresa estadounidense Tiffany & co, una de las más prestigiosas joyerías del mundo, fundada en 1873, abrirá sus puertas en el mes de Noviembre en el Centro Comercial Andino, comprobando una vez más el interés de las grandes casas por ubicarse en la ciudad y fortalecer lazos comerciales con los empresarios colombianos.


De igual forma, las marcas Façonnable, Dolce & Gabana, Burberry y la reconocida tienda de café Starbucks tendrán un espacio en la ciudad durante el 2013, planeando grandes inversiones en infraestructura y en su posicionamiento en el mercado nacional.

Pese a esto, muchas críticas se escuchan sobre la llegada de estas marcas al país. La caída en el consumo de los productos nacionales y los costos elevados que proponen algunas de estas empresas son algunas de las causas de estos malestares. No obstante, hay quienes afirman que la apertura de estos nuevos mercados es positiva siempre y cuando no entre a afectar el mercado ya existente.  

Lo que es cierto y de lo cual debemos tener certeza es que la economía mundial no toma en cuenta la particularidad de cada caso y, seguramente, ni a Starbucks ni a Tiffany & co les importará el paro de los cafeteros ni el valor de las esmeraldas en Colombia. Su visión hace parte de una economía global y abierta.

De cualquier forma, nuestro país también tiene qué mostrar y seguramente nuestros empresarios siempre han soñado en permear los mercados internacionales. Sin cerrarnos a las marcas que aquí llegan ni haciéndole mala fama a lo extranjero, podemos ocuparnos tranquilamente de consumir lo que producimos y apoyar a nuestros empresarios. Con esto, crearemos algún tipo de equilibro. ¿No es equilibrio lo que todo el mundo quiere?


Mateo Ramirez Molina
Septiembre 12 de 2013
* Foto tomada de www.brilianti.com

miércoles, 28 de agosto de 2013

El concepto de desarrollo humano

El concepto de desarrollo ha sido ampliamente discutido en distintos ámbitos académicos y prácticos, siendo aplicado de forma recurrente sobre un ámbito macroeconómico; este enfoque, relaciona el crecimiento económico como la principal variable del desarrollo. De tal forma, varias políticas estatales que fortalecen el crecimiento se interpretan necesariamente como pro-desarrollo; “la comprensión del desarrollo basado en crecimiento se sustentaba en la idea de que en igualdad de circunstancias, el crecimiento de la economía liberaba recursos que podrían beneficiar a toda la sociedad” (Sant’Ana, 2008, p. 5).

Sin embargo, la inmersión de otros conceptos como desigualdad, pobreza o bienestar social, introdujeron una nueva concepción sobre el desarrollo. En 1990, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo rompió este esquema conceptual introduciendo el concepto de desarrollo humano a su vez que implantó una herramienta de medición, el Índice de Desarrollo Humano (IDH). El desarrollo humano, tiene en cuenta el acceso a las oportunidades de la población de forma tal que “si no se poseen estas oportunidades esenciales, muchas otras alternativas continuarán siendo inaccesibles (…) el desarrollo humano tiene dos aspectos, la formación de capacidades humanas y el uso que la gente hace de las capacidades adquiridas” (PNUD, 1990, p. 34).

De acuerdo con este enfoque, Lebret definió el desarrollo a partir de dos concepciones: 
“una concepción ‘mecanicista’ según la cual el desarrollo es concebido como resultado de producciones sumadas y donde las finalidades son de orden cuantitativo, y una concepción ‘orgánica’ según la cual el desarrollo es cuestión de elevación humana, en su conjunto, y donde las finalidades son de orden humano” (Múnera, 2007, p. 19).

Es así como a la variable de crecimiento se fueron adicionando otras dimensiones, dando paso a la evaluación del desarrollo desde un modelo de medición cuantitativo a un modelo de medición cualitativo. El desarrollo implica también el bienestar social, el acceso a oportunidades y, en general, una construcción colectiva. 

Para Hernando Gómez (2011), el desarrollo humano es el aumento del rango de opciones, escogencias, posibilidades u oportunidades entre las cuales podemos elegir los seres humanos. Unas palabras miran más a la libertad de escoger y otras a las alternativas que se presentan a quienes escogen.  Algunas definiciones comunes referidas al desarrollo humano son: 1) la ampliación de la gama de posibilidades de la población desde la política pública, 2) el disfrute de una existencia sana, acceso al conocimiento y posibilidad de participar en vida pública y asuntos colectivos 3) un equilibrio entre funcionamientos –condiciones de ser libre, respetado e instruido- y capacidades –combinaciones de funcionamientos-, y 4) las opciones que representan la condición y el campo donde opera la libertad, es decir, el aumento de la libertades concretas de las cuales disfruta cada ser humano.

En definitiva, el desarrollo humano no es el aumento en el producto o el ingreso per cápita de una sociedad determinada. Por el contrario, aquel es un proceso abierto y continuo que implica procesos tales como la modernización social.  

Desde esta perspectiva, para hablar de desarrollo hay que darle una mayor importancia a la modernización y bienestar social que al crecimiento económico de la población. Podemos ver, por ejemplo, cómo el crecimiento del PIB per capita mundial se ha multiplicado por ocho en los últimos 60 años, sin embargo, alrededor del 20% de la población se halla en condiciones de pobreza extrema. Es allí donde se sugiere observar con más detenimiento las urgencias mundiales antes que los avances, para darnos cuenta qué nivel de desarrollo tenemos. Basta con ver las metas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, para indagar las verdaderas necesidades de nuestra sociedad. El hambre, la pobreza extrema, la inequidad, el cambio climático, son consecuencia de la marcada atención sobre el crecimiento y a la prosperidad de la economía mundial, dejando a un lado variables que conciernen a la calidad de vida, la sostenibilidad y la equidad social. 

Mateo Ramirez Molina
Agosto 28 de 2013

* Fotografía tomada de www.powerofpeace.com

sábado, 8 de junio de 2013

Bogotá desde su entorno empresarial

Las empresas, son promotoras y actores principales de la competitividad entre ciudades. Por medio de su posicionamiento dentro de la economía local, se fortalece la oferta de productos y servicios, la generación de empleo y una mayor cercanía a los mercados globales.

Bogotá, ha sido fruto de un importante fortalecimiento del entorno económico y empresarial, siendo catalogada en el año 2009, como una de las mejores ciudades para hacer negocios en América Latina. Según la Cámara de Comercio de Bogotá (2010), en éste mismo periodo, teniendo en cuenta el Producto Interno Bruto, se posicionó como la séptima ciudad en América Latina, superando a ciudades como Brasilia, Lima, Montevideo, Monterrey, entre otros.

Pese a este desempeño, la ciudad sigue viéndose enfrentada a una serie de inconvenientes, que frenan abruptamente su nivel de competencia -las tasas más altas de desempleo e informalidad -10% y 40%- respectivamente, y uno de los más bajos niveles de exportación-.

En la actualidad, Bogotá cuenta con cerca de 205.000 empresas –aproximadamente el 27% del total del país-. De estas empresas, solo 19 logran posicionarse dentro de las 500 mayores de América Latina.

En el último semestre, en la región metropolitana Bogotá-Cundinamarca, se crearon más de 34 mil empresas (CCB, 2010), siendo el comercio -38%- y los servicios -41%-, su principal actividad. Sin embargo, estos datos no son tan alentadores, cuando observamos que el 99% de dichas empresas fueron creadas como Microempresas –con 10 o menos trabajadores y un capital que no supera los 10 millones de pesos-, y que solo el 1%, fueron creadas como Pymes y Grandes Empresas.

Según la revista América Economía, el 98,5% del total de nuevos negocios en Bogotá son microempresas. De estas, una cuarta parte nace de manera formal y el 63% se formaliza después de tres años y medio de existencia.
La tendencia que se presenta en la creación y formalización de empresas, resulta desfavorable para la competitividad de la ciudad. La existencia de un gran número de microempresas con limitaciones en la oferta y demanda de productos, y con reducidas oportunidades financieras, sesga las oportunidades de ampliación comercial y conexión global de la ciudad. Por el contrario, son las Grandes Empresas y multinacionales, las que tienen la capacidad de acceder a nuevos mercados, innovar en tecnología, proporcionar un mayor número de empleos y fortalecer la productividad y el desarrollo económico local.


Aunque Bogotá es la principal ciudad de Colombia, y como tal, la más atractiva para localizar empresas con capital extranjero, el futuro del sector económico de la ciudad está recayendo en las empresas locales de bajo rendimiento. Es por esto que la ciudad debe enfrentarse a importantes retos como lo son promover la internacionalización y el desarrollo humano, la promoción de productos a gran escala, la unión económica entre empresas, el apoyo y financiación de proyectos innovadores, así como la intervención integral en la cultura organizacional y de gestión de recursos.


Mateo Ramirez Molina
Junio 08 de 2013

jueves, 14 de febrero de 2013

Apuntes sobre el concepto de propiedad privada y planeamiento urbano en Colombia


Propiedad privada

El concepto de derecho de propiedad en el ordenamiento jurídico colombiano, ha sido objeto, desde hace más de ocho décadas, de modificaciones por parte de actos legislativos y reglamentaciones normativas.
 La evolución del concepto de propiedad en Colombia comienza por la concepción de este derecho como absoluto –inviolable y natural- del cual no podría limitarse ni desconocerse por parte del Estado[1]. No obstante, desde 1936, la Corte Constitucional colombiana realizó intentos por cambiar esta visión individualista resaltando la importancia de las obligaciones que se adquieren al constituir los bienes inmuebles. Por medio de algunos actos legislativos –sentencias-, se comienza a concebir que la propiedad es una función social que implica obligaciones y se reconoce la facultad del Estado frente a la extinción de dominio[2].
En 1991, año en que fue modificada por última vez la Constitución Política de Colombia, se establece que el derecho de propiedad tiene limitaciones y que “si un predio no cumple con la función social y ecológica de la propiedad, puede ser expropiado, bien por un proceso judicial o bien por un proceso administrativo”[3]. Por tanto, su extensión no es absoluta y depende de la regulación y normas de mayor y menor jerarquía impuestas por el Estado y las municipalidades.
En Colombia, el Estado ejerce sus funciones a través de los municipios –gobiernos locales-, que, en lo que se refiere a políticas del suelo, tienen la obligación de crear lineamientos y normas específicas para el ordenamiento territorial y la planeación espacial –ordenamiento de los sistemas de interés general-[4].
Son los municipios bajo las normas de orden nacional los que, a través del ejercicio de la función pública, fijan límites al derecho de dominio o derecho de propiedad. En consecuencia el Estado a través de la entidad municipal tiene la función de clasificar los suelos y definir sus usos, teniendo en cuenta, a su vez, los derechos fundamentales y colectivos de los ciudadanos –propietarios - los cuales deben reflejarse en las decisiones administrativas que ordenan y planifican el espacio.
De la función pública del Estado se derivan algunos de los principios constitucionales tales como:
-       El deber del estado de velar por la integridad del espacio público y las entidades públicas regularán la utilización del suelo y espacio aéreo urbano en defensa del interés común. Intervención del estado en el uso del suelo
-       La protección a los derechos colectivos como la vivienda. Todos los colombianos tienen derecho a vivienda digna. El Estado fijará las condiciones necesarias para hacer efectivo este derecho (…)
-       Los derechos colectivos: el espacio público, el medio ambiente sano y el patrimonio cultural (Art. 52, 67, 72, 79 y 82 CN) en cuya defensa y control de cumplimiento, los ciudadanos pueden interponer acciones de cumplimiento y acciones de tutela.
Sobre la propiedad privada, específicamente, y atendiendo a la Ley 388 de 1997 –ley de Ordenamiento Territorial-, pueden resaltarse tres principios fundamentales: 1). La función social y ecológica de la propiedad, 2). La prevalencia del interés general sobre el particular, 3). La distribución equitativa de las cargas y beneficios.
En tal sentido, la Constitución reconoce el derecho de propiedad y los deberes de los propietarios con la sociedad. Los ‘deberes’ que tienen los propietarios del suelo urbano son fijados por las normas e instrumentos que se desprenden del Plan de Ordenamiento Territorial POT de cada municipio. ¿Cómo se garantiza desde las administraciones locales dicha función social y ecológica de la propiedad?
Nuestra legislación contempla dos formas para hacer efectiva la primacía de la función social y ecológica de la propiedad, basadas en la figura de expropiación –consagrada en la Constitución Nacional-: la expropiación ordinaria y la expropiación administrativa. La expropiación ordinaria “se presenta por motivos de utilidad pública o interés social definidos por el legislador (art. 58 Ley 388 de 1997), y para que prospere debe existir indemnización y sentencia judicial previas”[5]. Por su parte, la expropiación administrativa “se origina cuando existen condiciones de urgencia en los motivos de utilidad pública o interés social (art.65 Ley 388 de 1997), y se produce antes de la sentencia judicial por medio de un acto administrativo expropiatorio”[6]. Pese a esto, en algunos casos la figura de expropiación ha creado polémica en las ciudades colombianas dado que el sistema de liquidación de las indemnizaciones se encuentra basado en avalúos catastrales de los inmuebles y no en su valor real de mercado. Las expropiaciones no exitosas o los inmuebles que no cumplan con dicha función pública pueden ser adquiridos por enajenación forzosa.
Por último, la función pública del urbanismo, a partir de la nueva Constitución define y separa dos tipos de derechos: el derecho de propiedad y el derecho de construcción. El primero se reconoce y el segundo lo propone el municipio a través del POT. Se convierte realmente en derecho, cuando la entidad competente expide la respectiva licencia (permiso) de urbanismo o construcción. Se ejerce ese derecho cuando se urbaniza o edifica[7].
La propiedad es un derecho exclusivo –del propietario- y perpetuo –no se extingue- sujeto a fines de utilidad pública. La redefinición histórica del concepto de derecho de propiedad y su articulación con los principios constitucionales y la normatividad urbana, le ha proporcionado un carácter de interés público a las ciudades en Colombia, en donde su crecimiento está dado bajo lineamientos jurídicos, el interés general y la planeación. Desde una perspectiva basada en el Ordenamiento Jurídico colombiano, se necesitan tres componentes para facilitar el manejo de la propiedad privada en las ciudades modernas, 1) la existencia de instrumentos normativos 2) la prevalencia de principios o fundamentos generales reconocidos por la sociedad, 3) la descentralización de funciones por medio de órdenes locales.

Planeamiento urbano en Colombia
Desde los años 90’s, las ciudades colombianas comienzan a tener cierta primacía frente a los territorios rurales. Para el año 2005, el 80% de la población colombiana se ubicaba en ciudades. Factores como el desplazamiento forzado, la especialización de centros económicos y la inseguridad en territorios rurales, han sido alicientes para el crecimiento de una red de ciudades principales, Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, que cuentan con más de 1 millón de habitantes, y alrededor de 30 ciudades intermedias con entre 100 mil y un millón de habitantes.
La planeación urbana en Colombia, no surgió de forma espontanea. Desde hace más de treinta años, el crecimiento de la población y la urbanización acelerada en el país, requirió de un sistema institucional y normativo que regulara el desarrollo de las ciudades en sus dimensiones físicas y sociales. El concepto de planeación fue implementado de manera gradual en el ordenamiento jurídico colombiano, liderado por la Constitución Nacional de 1991, que introdujo los principios básicos de la propiedad privada y el ordenamiento territorial. Poco a poco, la planeación y los instrumentos de gestión territorial harían parte de las directrices o normas locales y del marco normativo que regula el desarrollo urbano municipal. La importancia de la planeación en el desarrollo municipal es el principal medio para proponer objetivos a mediano plazo relacionados con el crecimiento y gestión de los recursos.
El modelo de planeación de cada municipio, se encuentra sustentado en los Planes de Desarrollo Municipales, enmarcados en las políticas a económicas y sociales a corto plazo, y los Planes de Ordenamiento Territorial, con una vigencia de 12 años, sustentados en el planteamiento de los instrumentos y directrices para la gestión del suelo.  De acuerdo a la Ley de Ordenamiento Territorial -Ley 388 de 1997-, cada municipio de Colombia, según su número de habitantes, debe plantear cada 12 años y revisar de manera periódica un Plan de Ordenamiento Territorial (POT).
Con la aparición de los POT, que son el conjunto de directrices, estrategias y programas para orientar y administrar el desarrollo físico del territorio municipal, se dio comienzo a un tipo de ‘descentralización’ de la planeación, aumentando el control y promoviendo la participación de la población desde su formulación. En resumen, el derecho urbanístico colombiano se rige por las siguientes normas en orden de jerarquía.
-          Ley 388 de 1997
-          Planes de Ordenamiento Territorial
-          Planes Maestros –planes detallados de los sistemas de la ciudad (equipamientos, salud, movilidad, servicios, etc)-
-          Instrumentos de planeación (Planeas parciales, Unidades de Actuación Urbanística)
Pese a la existencia de este marco normativo, cada vez más consolidado y sujeto a principios de acuerdo general, la planeación en Colombia es relativamente joven, siendo muchos de sus procesos desconocidos por la gran mayoría de la población. Así mismo, las entidades encargadas del desarrollo urbano en las grandes ciudades –como Bogotá D.C.-  aún no logran implementar en el contexto real de la ciudad, los distintos instrumentos creados por las normas
En la última década, el modelo de planeación en Colombia, teniendo en cuenta la primacía de los cascos urbanos, le ha dado una especial importancia a la articulación entre la ciudad y la región, fortaleciendo la capacidad de las instituciones para abordar la gestión eficiente de las regiones metropolitanas, de la relación socioeconómica entre las ciudades y las pequeñas poblaciones que la rodean, y en general, de su cooperación intersectorial.
Pese a esto, el tema regional es muy precario desde el punto de vista normativo. Los Planes de Ordenamiento Territorial aunque reconocen la existencia de una región y la importancia de los territorios suburbanos para el sustento ambiental de las ciudades, no contemplan lineamientos claros para su articulación ni para su sostenibilidad económica. Tampoco en la práctica ha sido muy exitoso este modelo, pues a pesar de los esfuerzos políticos y administrativos, la falta de infraestructura y de cooperación financiera, deja a un lado a los territorios rurales, enfocando todos los recursos e innovación para las grandes ciudades; la importancia que recae en la capital colombiana, por ejemplo, ha provocado una marcada  segregación espacial, acompañada de la oferta inmobiliaria que sigue centralizada en la metrópoli.
Es así como el modelo de planeación, que depende en gran parte de cada municipio, está sujeto a los distintos tipos de planes, de corto y mediano plazo, así como a las políticas de cada gobierno, siendo difícil su implementación dada su rotación, replanteamiento y nuevas visiones que se van implantando según el gobierno de turno. Así mismo, el mercado y la población, deciden localizarse en las ciudades o cerca a ellas, creando un modelo de crecimiento centralizado y poco favorable para su sostenibilidad física, ambiental y económica.

Mateo Ramirez Molina
Febrero 14 de 2013


[1] Comparar Hernández Velásquez, David. El Desarrollo de la propiedad privada en el ordenamiento jurídico de Colombia. Pontificia Universidad Javeriana, pág. 90. Recuperado en: http://www.javeriana.edu.co/juridicas/pub_rev/univ_est/pdfs/cap.%205.pdf
[2] Comparar Villegas del Castillo, Catalina (2004). ‘Análisis del derecho de propiedad a propósito de la jurisprudencia de la Corte Constitucional: ¿Hacia una redefinición del derecho de propiedad?. Universidad de los Andes, Bogotá D.C. pág 5
[3] Ver Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial et al. (2005). ‘Formulación y aplicación de la Ley 388 de 1997 en Colombia, Una práctica colectiva hecha realidad’. Bogotá D.C. Págs. 34-35
[4] Comparar Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial et al. (2005). ‘Formulación y aplicación de la Ley 388 de 1997 en Colombia, Una práctica colectiva hecha realidad’. Bogotá D.C. pág. 35
[5] Ver Hernández Velásquez, David. El Desarrollo de la propiedad privada en el ordenamiento jurídico de Colombia. Pontificia Universidad Javeriana, pág. 92. Recuperado en: http://www.javeriana.edu.co/juridicas/pub_rev/univ_est/pdfs/cap.%205.pdf
[6] Ver Hernández Velásquez, David. El Desarrollo de la propiedad privada en el ordenamiento jurídico de Colombia. Pontificia Universidad Javeriana, pág. 93. Recuperado en: http://www.javeriana.edu.co/juridicas/pub_rev/univ_est/pdfs/cap.%205.pdf
[7] Comparar Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial et al. (2005). ‘Formulación y aplicación de la Ley 388 de 1997 en Colombia, Una práctica colectiva hecha realidad’. Bogotá D.C. Págs. 34-35

miércoles, 23 de enero de 2013

Qué es construir Ciudades Amables


En el 2019 se conmemoran dos siglos de vida política independiente en Colombia, por lo cual se hace indispensable, dados los cambios ideológicos y las diferencias políticas existentes, trazar una serie de objetivos comunes y/o metas fundamentales, enfocadas a lograr una visión de la sociedad para el 2019. Los objetivos trazados por la propuesta “Visión Colombia II Centenario: 2019”, son: 1) Una economía que garantice un mayor nivel de bienestar, 2) Una sociedad más igualitaria y solidaria, 3) Una sociedad de ciudadanos libres y responsables, 4) Un Estado eficiente al servicio de los ciudadanos.  Cada uno de los objetivos se encuentra acompañado de una lista de estrategias orientadas a su cumplimiento.
En el marco del segundo objetivo, Una sociedad más igualitaria y solidaria, se plantea la estrategia Construir ciudades amables, ordenadas bajo un modelo de desarrollo urbano planificado, con espacio público adecuado, vivienda digna, sin restricciones en la cobertura de servicios básicos como el agua potable y el saneamiento básico, y con un sistema de transporte urbano al alcance de todos.
Dentro de las metas planteadas por la estrategia Construir ciudades amables, se destacan las siguientes:
En desarrollo urbano: a) incrementar el espacio público por habitante de 4m2 a 10m2; b) promover un uso eficiente del suelo urbano que permita ahorrar 50% del suelo de expansión urbana; y c) fortalecer institucionalmente la planeación local, además de mejorar la estructura normativa del sector.
En vivienda: a) evitar la conformación de asentamientos precarios mediante la construcción de 3,9 millones de viviendas; b) incrementar la participación del sector financiero en la financiación de vivienda, en especial para hogares de bajos ingresos y vinculados a la economía informal; y c) fortalecer el sector inmobiliario con sistemas de calidad e información.
En agua potable y saneamiento básico: a) lograr coberturas urbanas universales de acueducto y alcantarillado; b) reducir la contaminación hídrica incrementando el tratamiento de aguas residuales de 10 a 50%; c) lograr la disposición adecuada de los residuos sólidos del país en 2010; y d) fomentar el fortalecimiento institucional del sector vinculando operadores especializados.
En transporte urbano: a) fomentar los modos alternativos de transporte en ciudades con menos de 300 mil habitantes (287 ciudades beneficiadas); b) implementar sistemas de transporte eficiente en ciudades de 300 mil a 600 mil habitantes (10 ciudades beneficiadas); y c) implementar sistemas de transporte integrado en todas las ciudades con más de 600 mil habitantes (9 ciudades beneficiadas).
Para alcanzar las metas de desarrollo urbano se proponen los siguientes programas:
·         Facilitar y mejorar la gobernabilidad de las Ciudades
·         Desarrollar, complementar y unificar el marco legal del Desarrollo Territorial. Se deben ajustar las normas vigentes en los siguientes temas
·         Generar y mejorar espacio público
·         Impulsar operaciones estratégicas de desarrollo Urbano
·         Mejorar la información base para la gestión urbana
No obstante, los principales retos para el desarrollo urbano se enmarcan en tres temas esenciales: vivienda, agua potable y saneamiento básico, y transporte urbano.
Para el tema de vivienda, es indispensable avanzar en la oferta formal, control y reasentamiento de asentamientos precarios, intermediación de sistemas de financiación, el fortalecimiento de la estructura internacional y equilibrar la distribución de los Subsidios Familiares de Vivienda (SFV) urbanos y rurales destinados a hogares vinculados con la economía informal.
En materia de agua potable y saneamiento básico, a pesar de los importantes avances que se han dado en los últimos años en materia institucional y empresarial, y a los grandes esfuerzos de inversión que se han traducido en mayores coberturas y calidad del servicio, persisten problemas que afectan al sector; ineficiencia en la estructura empresarial, falta de información sistémica y errores en el manejo de cuencas hidrográficas y la disposición y reutilización de recursos.
Por último, para el manejo de la movilidad y/o transporte urbano, surgen tres grandes retos: implementar planes de movilidad para las ciudades con menos de 300 mil habitantes, implementar sistemas eficientes de transporte en las ciudades entre 300 mil y 600 mil habitantes, e implementar sistemas integrados de transporte masivo en las ciudades con más de 600 mil habitantes.
Es evidente que para planear y orientar el desarrollo de las ciudades, se necesitan políticas (visiones) a  mediano y largo plazo. Construir ciudades amables, contempla una serie metas y programas para las ciudades colombianas en los próximos cinco años. Para su cumplimiento, se hacen evidentes grandes retos en materia de vivienda, infraestructura y movilidad, acompañados de las brechas sociales y económicas que ya son inherentes al país.
Para ver más información, sobre ciudades amables, puede consultar en los siguientes enlaces:

martes, 25 de septiembre de 2012

Los chicles que hacen parte del paisaje bogotano


La goma de mascar, conocida popularmente como chicle, abunda en el mundo y especialmente en las ciudades, colmadas de gente ansiosa, con apetito, adicta al dulce y a la merienda.

Todos hemos comido chicles y tenido la oportunidad de escupirlos, unos más delicadamente que otros. Pero ¿quién escupe un chicle disponiéndolo debidamente?. Lo dejamos en la calle, en los andenes, debajo de las sillas… Qué molesto es darnos cuenta que hemos pisado un chicle ‘recién escupido’ o que uno de ellos se ha adherido al pantalón o la camisa. De alguna forma lo sacamos, con la plancha, con las uñas, con papel… Pero, qué pasa con los chicles que quedan pegados en el suelo, en las calles bogotanas que todos frecuentamos.
 
Los chicles, o puntos negros, se han convertido en parte del paisaje de la ciudad. Todas las calles tienen decenas, cientos, cualquier espacio es propicio para arrojarlos. 

Para tener idea de cuántos chicles arrojamos a los andenes, en México, se calcula  que por cada metro cuadrado de andenes hay entre 15 y 50 chicles pegados. Si todos esos chicles se acumularan durante un año, ocuparían una superficie de más de 3.500 metros cuadrados, una superficie similar a la de un estadio.

En Bogotá, el sistema de disposición de residuos livianos es insuficiente, y no existen dispositivos especiales para disponer de los chicles y las colillas de cigarrillos. En Londres, por ejemplo, existen gumcatchers, pequeños dispositivos instalados en los postes para depositar estos residuos. No es un capricho ni un tema sin importancia. Los chicles, no solo son un desagradable elemento paisajístico en las ciudades, según el diario El Universal, los chicles sucios pegados en las calles contienen más de 50 mil bacterias. Son una alfombra que ya estamos acostumbrados a pisar. Un problema de salud pública, con el cual convivimos a diario.

Y todo no termina allí. Los chicles también son difíciles y costosos de retirar, cada vez que arrojamos un chicle a la calle, la ciudad –todos- tiene que pagar un monto para quitarlo del pavimento. Ya hemos visto en las calles bogotanas personal de las empresas de aseo limpiando los chicles adheridos al suelo con hidrobombas, cuchillos, detergentes… En algunas ciudades de España, los ciudadanos tienen que pagar 0,12 centavos de euro por cada chicle retirado, unos 2,5 pesos colombianos. Esto significa que, si en un día normal el 10% de los bogotanos arrojara un chicle a la calle, a la ciudad le costaría retirarlos entre dos y tres millones de pesos, además del esfuerzo que esto representa.

Por otra parte, hay quienes plantean la elaboración de chicles biodegradables, pues el uso de goma adherente en los chicles convencionales los hace resistentes al aire y al agua. Y esta podría ser una grandiosa solución, pues se calcula un periodo aproximado de 5 años para la degradación de una goma de mascar.

Puede que en el mundo se instalen dispositivos, se hagan campañas de cultura ciudadana y los científicos trabajen para sacar al mercado chicles biodegradables... Sin embargo, como es sabido, el desarrollo toma tiempo, y mientras estas alternativas llegan a Colombia, debemos buscar una rápida forma de actuar. Diría que tenemos dos opciones. Si usted se considera un ‘super-ciudadano’ y quiere colaborar, puede envolver el chicle en un papel, guardarlo en su bolsillo y arrojarlo en la caneca más cercana. Si le da pereza y su perfil es más bien sedentario, puede envolver el chicle y botarlo donde quiera. Como sea pero siempre envuelto en un papel. La ciudad se lo agradecerá y su buen proceder le ayudará a tener una mayor conexión con su espíritu ciudadano.

Los chicles no deberían hacer parte del paisaje bogotano. Hay cosas más importantes en qué concentrarse cuando caminamos, como esquivar huecos, vendedores ambulantes y no pisar las losas sueltas que salpican agua.

Y hay otra mala noticia. Los chicles y las colillas de cigarrillo no son el único mal que asecha nuestras calles. Existe algo peor y temo que puede ser más repugnante que cualquier deshecho, algo que se adhiere al piso como un chicle pero que al pisarlo u observarlo... Hay hombres en las calles con mentalidad de futbolista y cultura de potro, que escupen gargajos hediondos con peculiar acervo y desdichada elegancia. Qué maña tan desgraciada.



*Foto tomada de bogota.evisos.com.co

Mateo Ramirez Molina
Septiembre 25 de 2012

lunes, 24 de septiembre de 2012

Amar y seducir

Como una carnada cegada por el hambre,

He caído en el deseo, una y otra vez,
En el deseo de amar y seducir,

Contigo, quiero amar y seducir,
Quiero volcarme en tus manos y caminar en tu rostro,
Imprimirme en tu aliento cuando sienta tus labios,

Amar no es morir amando,
Es sentir que has encontrado un nuevo anhelo,
Seducir no es cuestión de infieles,
Es aprender a despertar pasiones,

Cuánto me gusta anhelar,
Cuánta pasión se esconde en tu cuerpo,
Una y otra vez,
Caeré en el deseo. 

Mateo Ramirez Molina
Septiembre 24 de 2012

jueves, 5 de julio de 2012

Aroma de mujer

Dejaste tu aroma impregnado en el aire,
En aquel espacio que tanto anduvimos desnudos, sonrientes,
Tu cuerpo, aquella represa de agua dulce colmada de aves migratorias,
Tus manos, tus blancas manos que rozaban mi espalda con alegoría.

Todo recuerdo de las tardes a tu lado, cada palabra, cada suspiro, la pasión
que despertaban tus besos,
Recuerdo las noches que cenábamos juntos, las canciones que compartíamos mientras
acariciaba tus piernas,
Cuantos abrazos, cuantas caricias, cuantos días escuchando tu voz,
Aquella voz que convierte el espíritu en ternura.

Hubiese querido no abandonarte como se abandona cualquier sueño,
No pude darte ese amor que anhelabas,
Dejé de vivir tantas cosas contigo...

Hoy dejas tu aroma impregnado en el aire,
Y dejas a un hombre sollozando en tu ausencia,
Quisiera tener tu cuello y tu pecho como en aquellos días.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La claves del éxito de un Agente Inmobiliario

Hay un cambio importante en la nueva era de la información –una era digital y globalizada-, que obliga a las Agencias Inmobiliarias a capacitar asesores con nuevas habilidades, valores, comportamientos y formas de desenvolverse dentro de una competencia cada vez más calificada, y es un cliente mejor informado, que demanda calidad en el servicio y que decide con quién trabaja según la mayor cantidad de beneficios que le ofrezca el mercado. No obstante, hay ciertas claves que hay que tener en cuenta para hacer de la experiencia inmobiliaria, bien sea para las agencias o los agentes independientes, una experiencia exitosa.

1. Exclusividad

Se ha demostrado que cuando un cliente decide poner su propiedad en Venta, y lo hace consignándolo a distintas inmobiliarias –en donde rebosan avisos de ventana de diferentes tamaños y colores-, no necesariamente logra una venta más rápida.

Una agencia inmobiliaria debe ser capaz de intervenir, respaldar y hacer lo suficientemente atractiva la compra de la propiedad garantizándole a su propietario una venta segura, rápida y con los menores inconvenientes posibles. Es claro que si la agencia posee la propiedad de manera exclusiva le podrá brindar una atención más personalizada y una dedicación completa. El agente captador es el único responsable –con ayuda de su equipo de trabajo- de la venta e integridad del inmueble.

2. No ser agente secreto

Si usted no ha visto una marca en televisión, recibido un volante, escuchado un anuncio o no se ha chocado con una valla promocional, muy probablemente no recuerde el nombre o logotipo de dicha marca. Si un agente inmobiliario no resalta sus potencialidades, su profesionalismo y por el contrario deja una mala impresión que desfavorece su imagen, no obtendrá una capacidad de recordación efectiva en sus clientes. El secreto está en cómo el agente porta sus tarjetas de contacto, su portafolio, en cómo se identifica y con el tono de voz con que lo hace. Use su experiencia en el mercado inmobiliario como un instrumento de reconocimiento.

3. Es mejor el 50% de algo que el 100% de nada

Las agencias Century 21 en Colombia, por ejemplo, tienen un amplio respaldo en medios masivos de comunicación, en la inmensa red de agentes y oficinas que se han ido posicionando en las principales ciudades del país, y por su compromiso con los clientes realizan búsquedas de negocios compartidos y referidos con el fin de vender y arrendar inmuebles de una forma más rápida.

4. Propiedades vendibles, precio adecuado

Antes de firmar un contrato de consignación, adquirir un compromiso con el propietario o tener a cargo una propiedad, asegúrese del estado, precio, demanda y plan de mercadeo que va a realizar para asegurar la venta del inmueble. No reciba inmuebles que usted no compraría, ni piense que los avisos de ventana serán el mejor vehículo para realizar la venta de la propiedad. Evalúe las posibilidades reales y potencialidades que tiene el inmueble sobre otros de igual valor, para que al momento de trabajar con posibles compradores esté convencido de sus ventajas y cualidades.

5. Capacitación

Invierta en su capacitación. Infórmese día a día del estado del mercado y de los precios del suelo en los sectores en que trabaja. Lea constantemente indicadores, técnicas de cierre, normatividad… convénzase de lo que hace. Un agente que no tiene clara su labor, sus metas y las técnicas que va a emplear para alcanzarlas no puede sobresalir dentro del mercado.

Una de las formas de capacitarse es aprovechando las reuniones con su gerente del área comercial. Discuta las experiencias que han tenido en su oficina con los clientes e inmuebles. Pida apoyo a sus compañeros de equipo y autoevalúese grabando las citas que obtuvo en el día con sus clientes.

6. Plan de acción

Un plan de acción es aquella herramienta en donde se determinan las tareas, tiempos, metas y presupuesto mensual de forma detallada. De una buena planeación depende un buen producto. La organización y la distribución de tiempos y espacios para cada una de sus labores es clave para ahorrar tiempo y evitar desgastes. Cada día, determine cuánto quiere trabajar y en dónde, pero nunca, nunca deje de hacer algo, mucho menos dejar de trabajar con clientes.

7. Optimismo

Winston Churchill decía que un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, y un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad. En cada captación, llamada o visita, hay que encontrar una oportunidad para satisfacer una necesidad. Nunca deseche un contacto o de por terminada una visita. Hay que seguir en contacto con aquellos clientes que en el momento no quisieron o no estaban dispuestos a pagar un precio, o dejar su inmueble con la agencia. Si usted está convencido de que tiene la mejor empresa y las mejores herramientas para satisfacer una necesidad, con una llamada puede bastar para atraer de nuevo a ese cliente.

8. Clientes vendedores vs. Clientes compradores

Cuando decida trabajar con clientes compradores, asegúrese de sus necesidades, expectativas y el tiempo que requieren para tomar una decisión definitiva. Sea objetivo y no malgaste tiempo y dinero en clientes que aseguran no tener afán o estar dispuestos a tener una propiedad en venta hasta que resulte un cliente que satisfaga sus expectativas económicas. Este es su trabajo y su negocio. No realice negocios sin comisión.

9. No hay excusas

Como es sabido, todas las carreras profesionales y oficios tienen sus propias etapas, en las cuales hay que incurrir en riesgos y atravesar por desiertos. El éxito no se alcanza de la noche a la mañana, ni mucho menos culpando al prójimo o a factores externos de los errores del propio agente (…) es que no hay clientes, estamos atravesando una crisis, el precio está muy alto, el sector no es muy apetecido, los propietarios nunca están, he ido muchas veces a mostrarlo y nadie hace una oferta (…). Antes de captar, hay que evaluar detalladamente la situación del inmueble, las facilidades que proporcione y la disposición del propietario, el precio del inmueble, el plan de publicidad; todo esto con el fin de no sacar excusas a la hora de evaluar el movimiento de su bolsillo y la satisfacción de sus clientes en los últimos meses.

10. Prospectar

Es sin duda el comienzo de toda carrera inmobiliaria. ¿Cómo ganar clientes? ¿Cómo hacerse reconocible dentro de un mercado de competencia? Una de las claves más importantes y decisivas para crear un volumen constante de clientes, inmuebles en venta y solicitudes, es la prospección, la exploración, la búsqueda constante de nuevos mercados, clientes y oportunidades que ayuden a posicionarse en un entorno social, geográfico y laboral específico como un Agente Inmobiliario exitoso. Realice llamadas, explore nuevos mercados, cree vínculos y haga que lo recomienden. Para lograr esa recomendación, siempre recuerde cada uno de estos pasos y sobre todo actúe siempre con entusiasmo, orgullo, con objetivos claros y una adecuada planeación de sus metas.

MATEO RAMIREZ MOLINA

Febrero 01 de 2012

sábado, 31 de diciembre de 2011

Canto final

Así como cuando una roca se estrella contra un pozo y quebranta su acostumbrada finura, así como cuando el fuego deja en el cuerpo una huella que aflige, así como cuando se hace difícil derrotar al viento y caminar entre terrenos escarpados, así fue cada día en este año iracundo, una ristra de ilusiones, de flagelos y arrepentimiento.

Comenzando con la desdicha de perderla, de perder a la mujer que me inspiraba, que me dejaba una sonrisa con solo mirarla, que me daba el aliento y la fuerza con el olor de sus manos.

Fui patético y ciego, enredándome en quimeras y ocultando sentimientos, siempre quise encontrarla, buscando en otras calles, en otros brazos y en otra piel, caminando sin rumbo en las noches, pensando en qué hacer para tenerla, siempre quise encontrarla.

Con ella se fue todo, olvidé recitar mis versos, dejé de contar las horas, abandoné mi porte y mi ceño, eché a perder mi alegría y mis anhelos. Aun encontrando esperanzas todo lo perdí, solo quería volverla a tener en mis brazos.

Tuve momentos de dicha y placer, amanecí muchas veces con una marcha triunfal, pero no fue suficiente, mucho tiempo perdí.

Hoy, muriendo en este hospital, por algo más grave que lo que causó ella en mi alma, pienso en mi vida y siento nostalgia, nostalgia por lo que no hice mientras en ella pensaba.


Mateo Ramirez Molina

Diciembre 31 de 2011

lunes, 12 de septiembre de 2011

Carta a una desconocida

Nunca hice esto, pero tienes el rostro más bello que he visto en los últimos años, no puedo dejar pasar esta oportunidad.

Soy Mateo Ramírez Molina, tengo 21 años. Además de estar sentado a tu lado, en esta mañana casual, paso mi tiempo escribiendo, pensando en las palabras Felicidad y Amor, escuchando canciones de Silvio Rodríguez, leyendo poemas de Nicolás Guillen, mirando fotografías de Benoit Paillé y trabajando con bienes raíces, que es a lo que actualmente me dedico.

No sé si estás comprometida, si piensas que soy un psicópata, que he enloquecido o si te sientes mal sabiendo que no dejo de mirarte. Pero no temas, soy una buena persona que no tiene otro interés que volverte a ver. Si desconfías de mi pasado, puedes libremente buscarme en las bases de datos o de hecho en Google, allí está mi tesis, mis blogs y algunas fotos en las redes sociales. Lo demás, te lo iré contando con palabras que salgan de mi boca.

Es simple, si te interesa darme algunas horas más para conocerte, para saber cómo eres, cómo hablas, qué tan profunda es tu mirada, búscame, estaré allí esperando. Presiento con tu mirada y tus movimientos que eres una mujer de buenas maneras, tierna, ágil, valiente. Ojalá no tardaras tanto.

Si quieres llamarme, o solamente mandarme un mensaje con tu nombre, puedes hacerlo al 30039666++, o mi correo personal humateo23@hotmail.com.

Es un atrevimiento, lo sé, pero siento temor de hablarte en un bus y me urge bajarme en la próxima esquina.

Mateo Ramírez Molina

Septiembre 12 de 2011

lunes, 29 de agosto de 2011

Mentira

Mentira, es aquella que no se detiene,

Una cascada empinada, un fuego en los árboles, un cazador al asecho.

Mentira, aquella atrevida mentira,

Silenciosa mujer en un abismo empedrado.

Crees en ti, piensas en ti, obedeces a tu instinto, ¡oh valentía!

Un reloj que no anduvo, una carta sin nombre,

Un amante que no besa, un cuerpo que no siente.

'Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa',

No consigo respuesta, tu voz, un eco en el aire.

Mentira, fatal destructora,

Una lancha estruendosa, un dibujo en la arena,

Un camino sin ti, una batalla entre hermanos.

Mentira, absurda, inconclusa,

Como cada noche a tu lado,

Como aquello que niegas sin haber conocido.


Mateo Ramírez Molina

Agosto 29 de 2011